El virus como arte: crece el interés por preservar el malware antiguo
Crece el interés por documentar los códigos maliciosos de hace décadas. Elevado a la categoría de arte por los más entusiastas, tienen mucho que enseñar a los amantes de la informática.

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GoogleNoticias.
25 Febrero 2021

Que la computadora se infecte con un virus informático es hoy sinónimo de desembolso de dinero. La inmensa mayoría de malware (o código malicioso) que circula por internet busca una recompensa económica directa, por ejemplo encriptando datos y pidiendo una recompensa por liberarlos (ransomware). En algunos casos, la víctima solo se enterará de que ha sido atacada cuando vea las cantidades sustraídas de su cuenta corriente.

Los virus no siempre fueron así de discretos. En los albores de la era de la informática de consumo, el malware era más bien un pasatiempos de los primeros piratas informáticos; una forma de demostrar sus conocimientos y de ponerse a prueba. Su despliegue era muy visual: coloridas luces que invadían la pantalla a un ritmo frenético, cascadas de ventanas abriéndose sin cesar, letras cayendo a la parte inferior del monitor; apariciones de barcos, hojas de marihuana, mujeres desnudas, mensajes supuestamente graciosos... Se perjudicaba a los infectados, que podían llegar a perder todos sus datos, pero no se les desplumaba.

Tanto han cambiado los tiempos en el mundo de los virus que hay verdaderos nostálgicos de los primeros malwares. Entre ellos el texano Daniel White (Danooct1), que cuenta con casi 300.000 suscriptores en su canal de YouTube. En él muestra qué pasa cuando una computadora se infecta con alguno de esos códigos maliciosos. En su video más visto, que supera los 4,5 millones de reproducciones, se puede ver cómo las ventanas del troyano YouAreAnIdiot se despliegan sin cesar hasta que se reinicia la computadora. También ha hecho demostraciones con ejemplos más recientes, como los mediáticos Wannacry o NotPetya, de 2017. Y hasta se ha grabado experimentando con virus desarrollados para la ocasión por sus propios seguidores.