El 5G transformará nuestra experiencia inalámbrica. Las redes 5G abrirán una nueva era de conectividad inalámbrica y soluciones conectadas. Lo que proporcionará una capacidad prácticamente ilimitada y convergencia de servicios. Así, la 5G prestará servicios de TI más cercanos a los usuarios finales, lo que permitirá que los servidores 5G actúen como servidores de aplicaciones.

La seguridad del mañana debe apoyar estrategias híbridas elásticas y vanguardistas para hacer frente a los nuevos desafíos, incluyendo:

  • Riesgos para las infraestructuras críticas: El 5G acelerará la interconectividad de alta velocidad entre los recursos de infraestructura crítica, ampliando la potencial superficie de ataque.
  • Recursos vulnerables que se mueven hacia el perímetro: La migración de los flujos de trabajo al ámbito 5G, añadirá los riesgos de ciberseguridad asociados al endpoint a los de la nube.
  • La computación híbrida produce una mayor erosión en el perímetro: Cuando las redes inalámbricas migren a 5G, la conectividad móvil y la computación híbrida serán la norma. Las funciones críticas basadas en grandes cantidades de datos y computación casi en tiempo real se moverán en el límite donde las soluciones de seguridad perimetral no son eficaces.

En definitiva, la red 5G ofrece la promesa de más innovación, productividad y resultados de calidad de vida a través de una conectividad extremadamente rápida y fiable que puede soportar una nueva generación de servicios. Para prepararse ante esta oportunidad, las tecnologías de ciberseguridad y las practicas recomendadas deben considerarse estrategias de capacitación. Esto comienza con la implementación de una estructura de seguridad integrada y adaptable que garantiza que la infraestructura de seguridad no interfiera con la capacidad de su organización para aprovechar esta nueva oportunidad.