El GPS es una característica común en todos los teléfonos inteligentes en la actualidad. Además de ayudarnos mientras pasamos por una ciudad desconocida, el GPS también se utiliza para el geoetiquetado. Significa que podemos adjuntar información de ubicación a cualquier contenido multimedia que enviemos o recibamos. Twitter, Facebook e Instagram usan esta característica extensivamente para ayudar a los usuarios a marcar la ubicación donde se hizo una foto, y ayudar a que el perfil sea más «social».

Los atacantes cibernéticos pueden interpretar fácilmente información como nuestro estado económico, estilo de vida, lugares frecuentes y la rutina diaria a través de los medios con etiquetas geográficas.