
En los últimos años, se han multiplicado exponencialmente las estafas por correo electrónico o phishing. En España, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) ha detectado varias campañas de envíos de correos fraudulentos suplantando a importantes entidades nacionales e internacionales. Desde bancos, empresas de tecnología, telefonía, financieras o eléctricas, todas han sido suplantadas por los cibercriminales.
Y es que, en este tiempo, los ciberdelincuentes no solo han mejorado sus ataques sino que han ampliado también su punto de mira, dirigiendo sus objetivos a personas, organizaciones o empresas específicas (spear phishing) y a altos directivos con autoridad para realizar transferencias económicas dentro de las empresas. Así, el llamado Fraude del CEO ha derivado en pérdidas económicas, daños contra la reputación de la marca y en el despido de algunos responsables.












